Saturday, November 7, 2020

Is having a certificate worth it?

Don't take certificate exams.

The problem with certificates is that the usual process to get a certificate is flawed. Usually people study for months to get the knowledge to pass a specific certificate exam, and that's a problem. 

Studying to get a certificate most of the times means that you are good at passing exams, not that you know about the subject per se

The correct way to obtain a certificate is acquiring the knowledge with pure hands-on experience on the subject and then take the exam, at which point you would not even need to study for it.

But, most certainly, when you get to the point of having that much experience to get the certificate without even studying for it you won't even need the certificate to prove that knowledge.

And if you still need it to get yourself hired at a specific company, think if you actually want to work for a company that values a paper more than your hard gained skills and knowledge. If you still think it's worth it, then why not.   


  

Tuesday, August 25, 2020

La bondad del riesgo

Hace unos días me sorprendí mucho por un descubrimiento personal que hice: ¡en general la gente ve el riesgo como algo negativo!

Debería haber sido obvio para mí, pero no lo era. 

Para corregir ese pensamiento, tenemos que saber que incertidumre no es igual a riesgo. La diferencia es que cuando conoces el riesgo significa que lo has medido y la decisión que tomes no será tanto de tirarse a un vacío, como lo es la incertidumbre, sino una decisión racional basada en las probabilidades que has calculado. 

Cuando tus padres o tus amigos piensan que estás loco por hacer un "salto" a algo nuevo, lo que ellos no entienden es que tu riesgo es medido; para ellos tu decisión es incertidumbre. Y como con todo, cuando comunicas correctamente y consigues transmitirles tus cálculos de riesgo medido, les demostrarás que no era tan alocada la idea. 

Y de repente el riesgo es positivo, porque significa que lo has calculado, que lo has estudiado y que no estás dando un salto de fe, sino un salto de racionalidad.


Thursday, August 13, 2020

Fuck Pomodoro, this is the ultimate efficiency hack

A Paul Graham le preguntaron que qué era la herramienta, truco mental o proceso que sigue para poder tener una vida productiva. Su respuesta fue casarse y tener niños. 

Asegurar el peldaño 

Primeramente, siguiendo la pirámide de Maslow que tenemos abajo, y empezando desde la base, es realmente difícil pasar al siguiente peldaño si no tenemos el anterior cubierto. Es decir, no encontraremos necesidad de amor, si no tenemos las necesidades básicas como tener un techo, comer, etc. Y realmente es una necesidad la del amor que tenemos el ser humano y hasta que no tengamos esa parte cubierta, aunque definitivamente podemos avanzar, iremos muy lentos en el camino de la autorrealización. Aunque considero que he podido pasar a otros peldaños sin haber terminado el anterior, definitivamente ha sido como ir a la pata coja. 


Ahora bien, ¿por qué es necesario casarse y no basta con tener un novio o una novia? Pese a que eso perfectamente podría ser una muleta para la cojera, un peldaño no se considera superado hasta que tu vida no dependa de ello. Cuando empiezas un trabajo nuevo, acabas de subir un peldaño, pero realmente eres muy dependiente de ese trabajo. Si lo perdieras, volverías a caer del peldaño en el que estás. Pero cuando eres tan bueno en  tu trabajo, de repente no te importa perder ese trabajo porque sabes que puedes encontrar otro en cualquier momento, y de esta forma ya no podrás caer de ese peldaño, porque tu pirámide no depende de ello. Casarse es lo más parecido a la seguridad de pasar un peldaño por completo, porque es muy difícil (aunque siempre posible claro) tener un fallback desde ese punto.

Tener la maleta pequeña

Cuando tienes hijos, tienes una gran inversión de tiempo que hacer y un alto nivel de "presión". Obviemos por ahora la felicidad que trae el tener un/a hijo/a. 

Hay un concepto de cómo gestionar el tiempo, descrito en un libro cuyo título o autor ahora no recuerdo, pero básicamente refuerza la idea de cómo cuando tenemos una maleta más pequeña, somos más conscientes de las cosas que metemos en ella y ponemos lo esencial, al contrario que si tenemos una maleta grande donde al final intentamos cubrir las holguras con cosas que no necesitamos. Finalmente el libro llevaba es concepto al tiempo: cuanto menos tiempo tienes, más productivo te conviertes. 

Esto se hace muy evidente en las mujeres que tienen hijos: son más productivos que las mujeres que no tienen hijos. Al tener hijos tienes mucho menos tiempo en el día, por lo tanto el poco tiempo que tienes para trabajar eres capaz de priorizar mejor tu trabajo y concentrarte profundamente en lo que haces, "antes de que se despierten los niños". Es el truco final de la eficiencia. Además esto un argumento muy sólido para que el techo de cristal de las mujeres desaparezca, pero ese es otro tema.

Tener la maleta pequeña (tener niños) es importante para tener una vida más austera, ocupada y por tanto más productiva.

El efecto del interés compuesto

La felicidad se puede componer con el tiempo. Casi siempre lo vemos cuando recogemos lo que sembramos. El esfuerzo que pusimos en ese examen o lo difícil que fue llegar a esa meta que teníamos. El proceso es doloroso, pero la satisfacción es grande. Cuanto más doloroso y largo sea el proceso para conseguir la meta, más felicidad nos da.

Una vez tengas los niños, la gente piensa que pierde su libertad. ¿Pero qué siginifica libertad? ¿Ir a todas las fiestas posbiles? ¿libertinaje? Para mí la libertad es sacrificio. Pero no sacrificio de matarme a estudiar, ese es otro tiopo de sacrificio. Es el sacrificio personal en favor de la gente que me rodea, para que mi entorno (mis amigos, mis vecinos y la gente desconocida y por conocer) sea mejor que yo, más feliz.... y más libre. Libertad es el sacrificio por la felicidad de los demás. 

Una vez tengas el niño o la niña, esa pequeña persona será tu mayor fuente de felicidad. Pero también tu mayor fuente de sacrificio. Todo lo que hagas será intentar hacer que ese hijo tuyo sea mejor que tú en la vida, a escalar en tus hombros y llegar al siguiente nivel. Será tu mejor inversión. La inversión de sacrificio y dolor, un dolor tan largo y tendido que la recompensa de ese dolor será la mayor felicidad que podrás recoger en tu vida. Cuando veas hasta dónde ha llegado ese hijo o hija tuya, y tengas aún energía para ver lo lejos que puede llegar ese nieto tuyo, esa será la mayor fuente felicidad, verles; la mayor libertad, haber sufrido por ellos.

Y como con la inversión en la bolsa o en cualquier cosa que hagas en la vida, cuando antes empieces, antes podrás multiplicar tu inversión inicial. Como dijo Einstein: "el interés compuesto es la fuerza más poderosa del universo". 

Friday, August 7, 2020

No pienses lo que quieres escribir

Levantarte y pensar "hoy quiero escribir algo" nunca funciona. Si piensas qué quieres escribir, no te saldrá bien. Lo que tienes que trabajar es la calidad de los temas en los que piensas y escribir sobre esos temas. 

Todos decimos, pensamos y hasta sentimos lo que creemos en nuestra mente. Somos el resultado de nuestros pensamientos. Trabaja en que tus pensamientos sean genuinos y te interesen de verdad, a ti antes que a nadie. 

Después escríbelos para compartirlos, da igual lo que creas que pensarán sobre ello, ¡escríbelo! Cuanto antes lo hagas, antes pillarás el hábito de escribir. 

Hasta que no escribas mil párrafos, no sabrás la diferencia entre escribir bien o escribir mal. Así que no te juzgues al principio. 

Escribe. Pero no pienses en ello. 


Lista de personas que me inspiran

Bryan Cantrill (https://www.youtube.com/watch?v=9QMGAtxUlAc)

Wednesday, August 5, 2020

Nuestra Unicidad

Unicidad: nombre femenino Cualidad de único.

Casi todos tenemos un miedo visceral de no ser únicos, de estar en la normalidad. De ser uno o una más. Desde los más extrovertidos, los narcisistas, los egocéntricos de nosotros hasta los más introvertidos, sencillos e humildes. No queremos ser uno más, queremos ser únicos. 

Ten cuidado cuando hablas con alguien y normalizas su situación con un "no eres la única", "no eres el primero" porque podemos hacer sentir a la otra persona atacada en su unicidad. Los menospreciamos a la normalidad. Si tú sabes que la otra persona no es la única que pasa por un problema, empieza por dar la solución y a tratar a la otra persona como si fuese única para ti. Cuando esa persona vea la solución se dará cuenta él o ella misma... 

Sin embargo, si bien esta solución puede servir, es más bien un parche, aunque uno necesario. El problema de verdad es que nos sintamos atacados por no ser únicos. ¿Por qué? Creo realmente que no hay nada que pueda reconfortar más que el saber que no somos únicos, que otras personas han pasado por nuestros problemas, porque es ahí cuando sabes que existe una solución a tu problema, que hay una oportunidad para aprender. A veces no es el mismo problema, pero uno similar, así que tendrás que buscar agresivamente ser normal, porque significa que no estás solo.

Wednesday, January 29, 2020

Feedback negativo

Debatiendo con mi hermana sobre el Efecto Pigmaleón, me hizo una pregunta interesante sobre el proceso de feedback, y es la siguiente: “¿se pueden dar feedbacks negativos?”. Esto me hizo pensar sobre la naturaleza de ello, dando lugar a una pregunta que considero más interesante: “¿puede un feedback ser negativo?”.

Para dar un poco de contexto, feedback es, de forma simple, el que otra persona te diga las acciones que haces bien y las acciones que has hecho mal, desde su perspectiva. Aunque normalmente y de forma errónea se hace con más frecuencia sobre las cosas que haces mal. Todo esto con el objetivo final de que sigas haciendo las cosas que haces bien y dejes de hacer las cosas que no haces tan bien. Mis amigos y yo lo hemos implementado de forma sistemática y organizada, con días específicos del mes donde damos feedback mutuamente.

Por tanto, respondiendo a la pregunta de Maha, ¿se podrían dar feedback negativos? Mi respuesta corta es: no existen feedbacks negativos.

La traducción literal de feedback al español es “retroalimentación”. Y en esta traducción se puede ver lo que realmente es: yo hago un acto (trabajo, conversación, etc.), y tengo una retroalimentación o feedback de ese acto. Por lo tanto, independientemente de si lo que hacemos es positivo o negativo, debería darse feedback y con un poco de crítica racional, veríamos que feedback “negativo” o “positivo” no existiría (o debería existir), sino que feedback es simplemente un proceso por el que aprendes, desde otra perspectiva, cómo se han hecho las cosas.

Ahora bien, si estuviéramos en un mundo perfecto y racional, esto que he dicho tendría sentido y efecto inmediato y positivo en el mundo. Pero el problema es que las personas tenemos ego, tenemos sentimientos y algunos somos más sensibles que otros a que nos saquen “fallos” de nosotros. Y pongo fallos entre comillas porque ponerse en la mentalidad de que nos están sacando fallos no es lo mismo que pensar que nos están ayudando a crecer. Esto que acabo de decir da pie a un punto importante de los feedbacks: no sólo hay que saber dar feedback, con tacto, delicadeza y empatizando con la persona a la que le damos feedback, sino que también hay que saber recibir feedback, y hay que dejar atrás la mentalidad de que alguien nos está diciendo algo negativo sobre nosotros, sacándonos “fallos”, sino que verlo como una oportunidad de crecimiento que nos están ofreciendo.

Y, con esto, vuelvo a mi punto inicial: cuando una persona sabe dar feedback y la otra sabe recibir el feedback, no existiría una distinción de feedback “positivo” o “negativo”.

Algunas anotaciones sobre el proceso de feedback:

Teniendo en cuenta que hay que saber dar y recibir feedback, aunque creo que lo segundo es más importante que lo primero, simplemente porque se sepa dar feedback no significa que la gente que nos rodea sabe recibir feedback. Y al intentar dar el feedback puede salir el tiro por la culata porque la otra persona puede no estar lista para recibir el feedback.

Como corolario a esto último: para hacer que la gente que nos rodea se adapte paulatinamente al proceso de feedback, especialmente nuestros amigos y familiares que no saben recibir feedback, tenemos que hacer un esfuerzo inicial por darles feedback “bueno” por las cosas que hacen bien, continuamente y poco a poco sacar a relucir lo que más nos gusta de ellos, y ellos poco a poco se empezarán a sentir apreciados y entendidos. Una vez tienen ese lazo de confianza, son mucho más susceptibles a recibir un feedback “menos bueno” en el futuro.

Bonus: lo mejor que hacer cuando alguien da feedback es... ¡callarse!

¿Por qué? Si tenemos razón nosotros y el feedback que nos dan es incorrecto o mal fundamentado,  vamos a proteger nuestro punto vehementemente y sin poder aceptar el feedback que nos están dando porque nosotros tenemos razón y el feedback está mal. Pero habría que sopesar la siguiente situación:  ¿y si el feedback que nos están dando es bueno y nosotros estamos defendiendo lo contrario? Nuestra vehemencia se mantendría, aunque estamos defendiendo algo incorrecto. Y al defender que el feedback no es correcto desincentivamos a la contraparte a que nos de más feedback en el futuro y caemos en un círculo vicioso parecido al del Efecto Pigmaleón.

Siempre he dicho que al responder a un feedback nuestra mente olvida ese feedback. Y para curarse en salud, yo opto por callarme, aunque sepa que tenga razón (o no), y en lugar de pensar que se equivoca la persona que me da el feedback pienso y rumio lo que acabo de recibir durante días, cuán un monje recibiendo su Koan, donde normalmente se dice que si tienes respuesta al koan es que estás en lo incorrecto.

“Hablando se entiende la gente”